Una aventura en el Tíbet

» Posted by on Jun 26, 2015 in Blog, consejo, Viaje del mes, Viajes a Medida | 0 comments

El Tibet evoca instantáneamente un panorama compuesto por banderas de plegaria y peregrinos e una misión espiritual, y con razón: los templos budistas como el de Tradruk, en el valle de Yarlung, dominan el paisaje montañoso. Quienes pretendan realizar un viaje interior pueden poner a prueba su fe y su resistencia caminando hasta cualquiera de estos lugares sagrados. Durante el ascenso hasta las cuevas solidarias, se cruzarán con monjas y monjes tibetanos ataviados con sus túnicas de color carmesí y azafrán. Los yaks sirven como medio de sustento a los nómadas de la región, que viven en tiendas elaboradas con la lana del animal y aprovechan sus excrementos para cocinar y calentarse durante el invierno.